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Una de las aventuras más grandes que realicé este año fue escalar hasta la cumbre del Volcán Batea Mahuida durante mis vacaciones en Moquehue. Desde la base se lo ve hermoso, pero cuando se llega al punto más alto las vistas obtenidas son únicas. 

Después de cinco días a puro descanso en las orillas del Lago Moquehue, con mi familia decidimos emprender esta travesía. Nuestro punto de partida, que siempre fue las cabañas donde nos alojamos, queda a 12,2 kilómetros del majestuoso lugar. 

Salimos temprano para disfrutar el día entero. Nuestro breve viaje por la Ruta 11 nos dejó en la entrada, donde tuvimos que abonar $150 por persona para seguir nuestro camino. El volcán se encuentra en un área protegida por los Mapuches, quienes colocan la tarifa para poder cubrir los gastos de mantenimiento. 

Desde este punto todo el camino es en subida, tiene muchas curvas y es de ripio, por lo tanto, mucho cuidado al conducir. Antes de llegar a la base se puede ver un gran centro de ski, muy popular entre turistas durante los meses de invierno, cuando toda la zona se cubre de nieve. 

Trekking sencillo pero agotador

Antes de contarles como fue que llegamos a la cima del Volcán Batea Mahuida, debo aclarar que ninguno de nosotros tiene una gran experiencia en escalar montañas, por eso, llegar al sector más elevado no es complicado. Un buen calzado y estar en óptimas condiciones de salud, es lo único que necesitan. 

El camino se termina en una linda playa de piedras, ubicada al margen de una laguna impresionante. Todo el espejo de agua se encuentra sobre el viejo cráter, el cual hace millones de años que no protagoniza una erupción. 

Dejamos la camioneta para empezar nuestro largo recorrido. Los primeros pasos se realizan por el costado de la laguna y puede llegar a complicarse dado que el sendero no está del todo marcado. Muchos eligen caminar por el agua, que ya no tiene playa en este sector pero la profundidad es mínima. 

Superada esta primera parte, el camino ya está marcado y empieza a ganar altura con velocidad. Fue el tramo que más me costó porque el cuerpo se debe aclimatar. Recomiendo frenar las veces que sean necesario y de paso disfrutar el paisaje. ¡Nadie los apura!

Nieve en pleno verano

Luego de completar el camino más exigente, donde hay sectores que las piedras simulan una especie de escalera natural, el sendero continúa por una pendiente más leve. Este espacio lindera con un acceso vehícular de uso único para camionetas 4×4, así que presten atención durante su su paseo. 

Cuando el terreno parece nivelarse, a la derecha encontramos una parte de la montaña con una pequeña capa de nieve. Era 2 de enero y la temperatura rondaba los 32°C, pero aún se podía observar las consecuencias del frío nocturno. 

Desde este punto se obtienen unas vistas maravillosas, pero tengan en cuenta que el suelo blanco se formó sobre una ladera del volcán. No se acerquen demasiado al borde de la misma y eviten resbalarse. 

¡Después de dos horas llegamos al punto más alto!

El sendero termina en la punta del Volcán Batea Mahuida, ubicada exactamente a 1.948 msnm. No hace falta mencionar que las vistas desde este punto son únicas, porque además de observar hasta el Volcán Lanín (emplazado a 98 kilómetros), se pueden ver dos países al mismo tiempo. 

La zona está dividida por el límite internacional entre Chile y Argentina. Si bien nosotros accedimos desde la localidad argentina de Villa Pehuenia, también hay un ingreso desde Icalma, que está a solo 14 kilómetros pero sobre territorio chileno. 

Sea para donde sea que dirijan la mirada, el paisaje es hermoso en todos lados. Las enormes araucarias no se pueden distinguir desde esta altura y rodean las montañas como una alfombra verde. 

A los lagos se los observa casi en su totalidad y esto nos permite tomar conciencia de todos los metros escalados. Una experiencia espectacular e imperdible. 

Recomendaciones

A la hora del descenso no se apuren. Las pendientes son muy pronunciadas y es cuestión de dar mal un paso para caerse. Tomen el tiempo que sea necesario. 

Lleven agua. Nosotros cometimos el error de dejar las botellas en la camioneta para hidratarnos después de la caminata y tuvimos mucha sed. En verano las temperaturas son muy altas y la travesía entera puede llegar a demorar más de 4 horas. 

Si visitan el Volcán Batea Mahuida durante los meses de calor, utilicen algún gorro para proteger la cabeza. La constante exposición al sol puede llegar a traer complicaciones. 

No se olviden del protector solar. Por el mismo motivo, la piel se puede lastimar si no se la cuida. 

Tengan un buen calzado. Como mencioné, el camino es sencillo pero con grandes pendientes. Intentar completarlo con zapatillas comunes solo aumenta el riesgo de lesionarse. 

Disfruten el día entero. Si llegaron hasta acá, no pueden irse del volcán sin conocer los alrededores. Sentarse a orillas de la laguna para admirar el paisaje desde otro ángulo y visitar otros puntos habilitados para el turismo, son actividades muy recomendadadas. 

Yo fui en pleno verano. Pude leer que en invierno esta zona se cubre por las abundantes nevadas que podrían tapar hasta la laguna. En estos casos subir a la cima no está permitido, pero pueden disfrutar el centro de ski que los espera en la base.