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Nuestras vacaciones de verano en la hermosa provincia argentina de Neuquén nos sorprendía día a día con paisajes únicos. Luego de haber comenzado el 2020 en Moquehue, uno de los primeros planes del año fue ir a visitar Villa Pehuenia, ubicada a 15 kilómetros de las cabañas. 

Durante los últimos días de este maravilloso viaje, decidimos aprovechar el buen clima para salir a recorrer los alrededores. Esta zona de la Cordillera de los Andes se presta para todo, pero no queríamos empezar a subir montañas sin antes conocer la localidad vecina. 

El recorrido fue el mismo que para llegar pero en dirección contraria. Nos preparamos temprano y salimos para completar este breve tramo de la Ruta 11, desde donde se pueden obtener vistas maravillosas. 

Cuando la calzada se transforma en asfalto es señal que estás cerca de Pehuenia. Antes de llegar se pasa por un puesto de Gendarmería Nacional y segundos más tarde la entrada al pueblo te da la bienvenida. 

Caminata por los bosques patagónicos

El día era completamente soleado y se prestaba para hacer un paseo a pie. Luego de recorrer el centro en camioneta, llegamos a la zona residencial donde las calles son de tierra, tienen curvas importantes y grandes pendientes. 

Encantados por la naturaleza que nos rodeaba, ingresamos finalmente al mirador que durante tanto tiempo vimos por fotos y por fin teníamos la oportunidad de recorrerlo. El sector está rodeado por árboles, tiene algunas playas pequeñas para admirar el paisaje y permite observar el Lago Aluminé desde todos los ángulos. 

Su color es lo más sorprendente del lugar. La transparencia que tiene permite ver por debajo de la superficie sin sumergirnos y, si miramos el lago desde lejos, se convierte en un espejo de agua celeste inigualable. 

Opciones para comer algo y seguir paseando

Prácticamente todo Villa Pehuenia trabaja alrededor del turismo, por lo tanto con el correr de los años aumentan las ofertas gastronómicas en diferentes puntos del pueblo y hay para todos los bolsillos. 

Pasado el mediodía decidimos visitar la Taberna Patagónica, un lindo bar ubicado frente al lago con platos exquisitos y una vista espectacular. Por recomendación de los locales, probé una hamburguesa de cordero, imposibles de conseguir en Buenos Aires, y la acompañé con una cerveza moquehuina. ¡Fue una excelente decisión porque estaba riquísimo!

Durante una segunda visita a Pehuenia, donde fuimos a comprar ropa de invierno que estaba con descuentos, disfrutamos unas pizzas en el Parador del Lago. Al igual que en el lugar anterior, la calidad fue estupenda y tienen una gran variedad. Recomendado para los amantes de este plato. 

Nuestra corta semana de vacaciones no nos dejó tiempo para dar una vuelta por las increíbles chocolaterias y casas de café que este destino ofrece. Sin embargo, los vecinos del lugar las recomiendan en su totalidad y es el plan perfecto para tomar algo caliente si lo visitan en invierno. 

Detalles a tener en cuenta durante tu visita a Pehuenia

La ciudad argentina más cercana desde este lugar es la cabecera del departamento: Aluminé. El camino más rápido para llegar es la Ruta N°11 y el tramo tiene una extensión de 61 kilómetros. 

Sin embargo esta no es la más próxima a Pehuenia porque a sólo 14 kilómetros se encuentra Icalma, ubicada en territorio chileno. Ambas ciudades están separadas por el límite entre ambos países, pero muchas personas suelen cruzarlo habitualmente por cuestiones turísticas y laborales. 

Pehuenia tiene de todo. Quienes busquen ponerle pausa a la vida natural y dedicar un día a realizar compras, hay varios comercios en pleno centro. Es en este lugar donde también están todas las empresas dedicadas al turismo. 

En cuanto a los alojamientos, la localidad tiene múltiples opciones. En verano los camping se suelen llenar por visitantes que llegan con sus carpas o casas rodantes. Durante el invierno las cabañas hacen lo suyo, conquistando al viajero con sus cálidas habitaciones. 

Un lugar para disfrutar las cuatro estaciones

En este lugar de la Patagonia el clima varía mucho y por eso cada estación del año tiene su encanto. Durante nuestra visita en enero la temperatura alcanzó los 30°C en reiteradas ocasiones y hasta podíamos nadar en el Lago Moquehue. Sin embargo, a la noche el termómetro llegaba a marcar 0°C. 

Durante los meses de invierno las nevadas son muy frecuentes y abundantes. Si bien en Villa Pehuenia la cantidad es moderada, es común que Moquehue tenga 150 cm de nieve en sus calles. La temperatura puede disminuir hasta los -20°C y todas las rutas de la zona se pueden llegar a cerrar en caso de que se consideren intransitables.