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Durante mi viaje a El Calafate tuve el placer de pasar 48 horas en El Chaltén, un maravilloso pueblo de montaña que tiene todas las comodidades y deja su huella en cada viajero que lo conoce. 

Si bien yo realicé el viaje con un vehículo particular, existen muchos servicios de transfer para completar el trayecto que une ambos destinos. La única forma de llegar es por tierra y gran parte del viaje se realiza sobre la famosa Ruta Nacional N°40. 

A quienes estén interesados en conocer este hermoso lugar, les recomiendo que pasen al menos una noche. 213 kilómetros lo separan de El Calafate, por lo tanto, ir y volver en el día no permite estar mucho tiempo en el pueblo. 

La aventura comienza desde el primer momento porque el camino permite observar el Lago Argentino y el Lago Viedma. Dos espejos de agua rodeados por la naturaleza. Si están con tiempo, aconsejo hacer breves paradas en los miradores. 

Vistas inigualables

El paisaje sorprende mucho antes de llegar a El Chaltén. La Ruta Provincial 23 te recibe con el impactante cerro Fitz Roy en el horizonte. Es muy común que el punto más alto esté tapado con una nube, pero si tienen suerte podrán apreciarlo en su máximo esplendor. 

El acceso es de cuento. Decenas de cabañas aparecen pegadas al camino, que pronto se conecta con las pequeñas calles. Por otro lado, a simple vista también se pueden detectar diferentes puntos gastronómicos, que por la noche se llenan de turistas. 

A pesar de que es un pequeño pueblo, El Chaltén recibe a múltiples viajeros de todo el mundo que llegan con ganas de vivir nuevas aventuras. Todos hablan en idiomas diferentes pero buscan la manera de entenderse para compartir momentos únicos. 

Capital Argentina del Trekking

Los amantes del senderismo quedan sorprendidos con este lugar debido a la cantidad de opciones que tiene para emprender caminatas. Si bien se pueden realizar excursiones extensas y complejas, también hay tramos sencillos que no requieren una gran experiencia. 

El trekking Piedra del Fraile, Laguna Azul, Laguna Diablo, Chorrillo Del Salto, y Mirador Margarita; son los más populares entre los viajeros. Todos se pueden realizar con guías profesionales. 

Durante mi breve visita conocí el famoso Lago del Desierto. A pesar de que se puede llegar caminando, también existe la posibilidad de ir en auto por la Ruta 23. El tramo es de ripio y se extiende 36 kilómetros, por eso el conductor debe prestar mucha atención al manejar por el valle. 

El impactante cerro Fitz Roy

También conocido como cerro Chaltén, se trata de una particular montaña que alcanza los 3405 msnm. Su descubrimiento data del año 1782 cuando Antonio de Biedma alcanzó el lago Viedma, pero no fue hasta 1887 que recibió su nombre actual por parte de Francisco Moreno. 

Se lo puede observar desde prácticamente todo el pueblo y profesionales llegan de todo el mundo para intentar completar la ascensión. Su altura no tiene punto de comparación con los picos más altos de la Cordillera de los Andes, pero en el ámbito de los escaladores se lo considera de “dificultad extrema”. 

Los múltiples sectores de lajas casi verticales, pulidas y resbaladizas, sumado a las duras condiciones del clima, pone en un gran riesgo a quienes decidan subirlo. 

Completar la travesía no se consiguió hasta el 2 de febrero de 1952, cuando se logró hacer cumbre en el marco de una expedición francesa.

Solo 35 años de historia

Actualmente más de 1200 personas viven en El Chaltén y miles lo visitan cada año, pero no siempre fue así. Conocido como uno de los pueblos más jóvenes del país, su fundación tuvo lugar el 12 de octubre de 1985.

El Gobierno Argentino realizó un asentamiento poblacional en esta zona, perteneciente al Parque Nacional Los Glaciares, y en tiempo récord se trazaron las calles y se construyeron las primeras 13 casas. Años más la población aumentó por medio del turismo. 

En poco más de tres décadas, El Chaltén se convirtió en uno de los puntos más visitados de la Patagonia Argentina y hasta ocupó el segundo lugar en un ranking de las «mejores ciudades del mundo por conocer» correspondiente a la guía de viajes Lonely Planet, en 2015.