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Conocer la ciudad de Mendoza durante un solo viaje es un desafío prácticamente imposible porque el destino que tiene mucho para ofrecer. 

En nuestras vacaciones estuvimos solo una semana, por lo tanto regresar es un plan a corto plazo. A pesar de la falta de tiempo, no nos quedamos quietos en ningún momento y recorrimos muchos lugares. 

Tener un vehículo para trasladarnos nos facilitó enormemente al momento de conocer los alrededores, pero esta nota apunta a los sitios que se pueden encontrar en la zona más urbanizada y debo aclarar que a todos se puede llegar mediante el transporte público. 

El solo hecho de abandonar el hotel para iniciar una caminata por las calles ya es una experiencia imperdible. Mendoza se fundó el 2 de marzo de 1561 y eso la posiciona como la segunda más antigua del país. Sus 459 años de historia permiten que esté rodeada por construcciones de todos los tipos. 

De paseo por el centro 

La cantidad de avenidas y lugares turísticos que hay en la ciudad puede llegar a generar distintas opiniones al preguntar cuál es el centro, pero en este caso voy a elegir la intersección de la Avenida Emilio Civit con la Avenida Belgrano. 

Desde esta esquina se está cerca de todo. Además de encontrar cientos de lugares para desayunar, almorzar, merendar y/o cenar, es la entrada al sector donde están las plazas más antiguas y que se deben recorrer para conocerlas en detalle mientras disfrutamos de la naturaleza. 

La Plaza Independencia está a solo tres cuadras por la Avenida Sarmiento y es el corazón de la ciudad. Su estratégico diseño permite que desde acá solo haga falta caminar 200 metros en cualquier dirección para encontrar la Plaza España, Plaza Italia, Plaza San Martín o la Plaza Chile. 

Quienes sean mayores de edad y les guste el vino van a quedar maravillados con esta zona. A pesar de que las bodegas más famosas del país se encuentran distribuidas por toda la provincia, muchas están en el centro de la ciudad capital. Excursiones, recorridos por la fábrica y degustaciones, son algunas de las actividades a realizar para conocer en detalle esta bebida. 

Por sus pintorescas calles, que siempre suelen estar rodeadas con cientos de árboles, se puede llegar hasta los diferentes espacios culturales, museos, centros comerciales y al sistema de avenidas peatonales. 

No te pierdas el Parque General San Martín 

Cada pulmón de árboles es hermoso, pero el que se roba todos los suspiros es el Parque General San Martín que con sus 393 hectáreas de superficie supera en tamaño al famoso Central Park de Nueva York, el cual alcanza las 341 hectáreas. 

Al tener múltiples entradas por todos sus extremos puede ser que no pueda conocer todas, pero la que no hay que perderse es la principal, ubicada en la intersección de la Avenida del Libertador y Avenida Boulogne Sur Mer. 

En este lugar hay una gran puerta diseñada con hierro de 6.7 metros de alto por 6.3 metros de ancho, la cual data del año 1907.  Se la compró en París y llegó a Mendoza para decorar el ingreso al hermoso parque. 

Con sus calles asfaltadas, miles de árboles, palmeras, comercios y hasta lagos artificiales, este parque es ideal para relajarse entre la naturaleza. Como permanece abierto las 24 horas, nosotros lo elegimos para hacer un picnic de fin de año y recibir el 2018 en un lugar paradisíaco. 

Otro paseo imperdible por el parque es realizar el camino al Cerro de la Gloria donde está el Monumento Ejército de Los Andes. Más allá del valor histórico que tenga el sitio y el bello homenaje que se le realiza al General José de San Martín en la cima, las vistas obtenidas desde este punto ubicado a 980 msnm son únicas. 

Show en vivo y con la cordillera de fondo

Otro punto recomendado es la zona donde está la Municipalidad de Mendoza, la Casa de Gobierno y el Parque Cívico, entre otros. 

Nosotros dedicamos una tarde a recorrerla y tuvimos la suerte de coincidir con un concierto en vivo que se realizó de forma gratuita en la terraza del edificio municipal. 

El día fue muy caluroso pero el momento se pudo disfrutar porque se llevó a cabo en horas de la tarde, cuando el viento comenzó a correr y los grados descendieron. 

Poco más de 50 personas presenciamos ese momento tan espectacular donde el grupo mendocino Amy Rod realizó un pequeño concierto tributo a la reconocida cantante de jazz Amy Winehouse. 

Además de las similitudes físicas que la voz mendocina tiene con Winehouse, la banda tocó cada canción a la perfección. Con una copa de vino de por medio que se le ofreció a cada invitado, disfrutamos el show mientras el sol se escondía entre la Cordillera de los Andes. Un momento único y de los más especiales que me tocó vivir en un viaje.