El recorrido que hacemos por la Plaza de Mayo es muy interesante porque permite acceder a la historia de varios edificios emblemáticos. Bajo este concepto, fue imposible no pensar en la Casa Central del Banco de la Nación Argentina. 

Hasta el momento nunca habíamos escrito sobre un sitio así, pero llegó el momento y nos toca mencionar todos los detalles de uno muy especial para el país. 

Se puede visitar

Por lo general, al banco solemos ir cuando tenemos que retirar dinero, depositarlo o hacer algún tipo de trámite en específico. No es muy común ingresar para pasear, pero en este se puede y es una experiencia inolvidable. 

Si estás por Buenos Aires y querés visitarlo, lo conseguirás de lunes a viernes, entre las 10 a 17. Además, si tu intención es explorarlo en detalle, dispones de visitas guiadas a las 10.30 y 14.30.

¿Dónde se encuentra? En pleno centro. Ya indagamos sobre el tema en otras notas, pero tenes colectivos, taxis, el Subte y una desarrollada bicisenda para poder llegar al Banco de la Nación. 

Sobre el terreno de los Garay

Cada edificio que lo rodea tiene una historia increíble y este no es la excepción. 

Mucho antes de ser construido, el terreno ya tenía una gran importancia porque Juan de Garay (fundador de Buenos Aires) lo adquirió en 1580 y lo dividió en dos: una mitad para él y la otra para su hijo, quien se llamaba de la misma manera. 

Comenzado el siglo XVII, la Aduana de Buenos Aires funcionó en el lugar. Sin embargo, su paso fue corto porque al poco tiempo volvió a mudarse. 

La ciudad creció rápidamente y la Plaza de Mayo cada vez tenía mayor importancia, pero en esta manzana no se construía nada. Tras muchas décadas, el terreno vacío se ganó un apodo: Hueco de las Ánimas. 

El primer Teatro Colón

No hay dudas que el Teatro Colón es el más famoso de Argentina por sus instalaciones y su ubicación, frente a la famosa Avenida 9 de Julio. Pero… No siempre estuvo allí. 

La primera construcción se inició en 1855, en el lugar donde hoy está el Banco Nación. Dos años más tarde, el teatro diseñado por el ingeniero Charles Pellegrini fue inaugurado y se convirtió en un punto muy visitado de la ciudad. 

Había quedado hermoso. No hay dudas sobre eso. Sin embargo, en 1888 se concretó la mudanza a su edificio actual y este, que recién tenía 30 años de antigüedad, quedó para el Banco Nacional.

Sí, dije Banco Nacional y no Banco Nación. ¿Por qué? La entidad se llamó de esa manera durante sus primeros años, pero una crisis económica muy grande llevó a que cambiara su nombre en 1891. Desde entonces, oficialmente se lo conoce por Banco de la Nación Argentina.

Cambios necesarios

Pasar de un teatro a un banco no es cosa de todos los días. Las primeras oficinas se ubicaron en la sala donde había estado el antiguo escenario y, como era de esperar, el sitio pronto quedó incómodo para cumplir con sus funciones con normalidad. 

Así fue como el Banco Nación empezó a expandirse, comprando los edificios de toda la manzana. Una vez que dicha etapa finalizó, en 1910 se contactó al arquitecto Adolf Büttner para renovar la fachada completa. 

El siglo XX siguió avanzando y los cambios hechos habían quedado bien. Sin embargo, el antiguo teatro tenía los días contados porque fue demolido casi en su totalidad para elevar la actual Casa Central del Banco Nación. 

Un orgullo de Bustillo

Tras colocar la piedra fundamental el 17 de septiembre de 1940, llegó el momento de seleccionar a algún arquitecto para que se encargue de las obras y no hubo mejor opción que contratar a Alejandro Bustillo. 

Bustillo es uno de los arquitectos más emblemáticos de la historia argentina. Además de diseñar toda la Casa Central, también fue el autor de muchas obras en el país como por ejemplo el Hotel Llao Llao de Bariloche, el Complejo Bristol de Mar del Plata y el Monumento a la Bandera de Rosario; entre otros. 

Los trabajos en el Banco Nación fueron intensos e importantes. Cuando quedó listo, el sitio era muy diferente en comparación a los que ya había en esta zona de Buenos Aires y deslumbraba. 

Ocupa una manzana entera, se extiende por una superficie de 10.000 metros cuadrados y, entre sus detalles más emblemáticos, está una cúpula de 50 metros de diámetro por 36 de altura. Según Bustillo… Una de las más grandes de Sudamérica. 

¡Todo listo!

El viernes 21 de julio de 1944 la primera etapa de la nueva Casa Central del Banco de la Nación Argentina quedó inaugurada. Desde ese momento y hasta la actualidad, fue actualizada con toda la modernidad de cada época. 

Claro que los trabajos continuaron en muchos sectores. Se puede decir que las obras finalizaron 11 años después, es decir, en 1955.

Belleza nacional

Claro que en Buenos Aires encontramos un montón de sitios con historia y dignos de conocer, pero el Banco Nación se sigue distinguiendo. Es diferente a todos los demás. 

Antes de finalizar el siglo, en 1966 se logró inaugurar en su primer piso el Museo Histórico y Numismático. Cinco años después, en 1971, se instaló en la Casa Central la Galería de Arte “Alejandro Bustillo” que hace honor a quien diseñó el lugar. 

Obvio que es un banco y por eso los viajeros no podemos visitar el 100% de las instalaciones, pero hay muchos espacios que están habilitados al público y que suelen pasar desapercibidos. ¡No te los pierdas en tu próximo viaje!